
Nacho Vigalondo me la tiene jurada. Me odia, me detesta, me abomina. He oído que tiene una foto mía colgada en la puerta de su habitación a la cual dispara con balas de plata; me han comentado que utiliza mi nombre para referirse a cada uno de los artrópodos crustáceos del orden de los Decápodos; todo el mundo sabe que tiene mi cara impresa en su papel higiénico; y encima hoy no quedaban entradas para ver su dichosa película (3º traición).
A continuación me dispongo a relatarles la trágica historia de las 3 traiciones de Nacho Vigalondo antes de que sonara mi alarma despertador y lo peor es que lo hizo por placer. Si al menos hubiese aceptado 30 monedas.
¿Hace cuánto que le conozco? Y aún así él no se ha dignado oír hablar de mí.
Todo comenzó con la nominación a los Oscar. Hasta entonces yo no había oído hablar de él, ni él de mí, pero de alguna forma u otra no me invitó a la ceremonia. Yo comencé a preguntarme quien era ese tipo y fue cuando comencé a leer su blog. Entonces comprendí realmente las canciones de Celine Dion. Su portentosa prosa me hizo sentir algo en la tripa, el corazón se me paró y supe desde ese momento que se trataba de puro y verdadero entusiasmo.
Desde entonces he sido un enorme entusiasta de su trabajo. Se cambió de blog y comenzó a escribir para “El Pais”, he oído que es un periódico, pero no sabía que había otros aparte de EL DIARIO VASCO, del que yo, por supuesto, soy adepto y asiduo lector. Un buen día nos anuncio a los enfermizos fanáticos de su espacio que iba a comenzar el rodaje de su primera película: Los Cronocrímenes. Todos nos alegramos y lo cibercelebramos con ahínco y copioso tesón, nuestro cortrometrajista se iba a hacer un hombre, “mazal tov!”.
El rodaje finalizó pero nuestra deidad no encontraba distribuidores en España, no así en Estados Unidos, dónde su filme fue presentado en el festival de Texas y debió de hacerle gracia a alguna persona porque se está llevando a cabo el Remake (1º traición).
Con el tiempo el hombre al que ahora yo llamo Judas logró distribuir la película. Yo no estuve allí pero dicen que la conversación entre los distribuidores y él fue más o menos así.
- ¿Cuándo estrenamos la película, Nacho? Elige un día de todo el año, el que tú quieras, me da exactamente igual, como si quieres estrenarla en Brumario.
- El 27 de Junio.
- ¿El 27 de Junio? ¿Por qué?
- He oido que ese jodido artrópodo crustáceo del orden de los Decápodos se tiene que ir de viaje a Londres el día 26 de Junio para no volver en un mes y medio.
Al decir esta frase irrumpió en una pérfida y sonora carcajada que el productor y un estruendoso trueno acompañaron y que terminó cuando les sirvieron la comida: ¡Humanos!, aderezados con queso crujiente y toffe de dátil fresco.
Esta es la historia de las 3 traiciones de Judas Vigalondo y la condena que pesa sobre mi persona. Cuentensela a sus hijos y a los hijos de éstos, quizás para esa época yo ya haya logrado ver la maldita película.